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Krishnamurti: Todo el contenido de esa conciencia es el "yo".
El "yo" no es diferente de mi conciencia.
- David
Bohm: Sí, bueno, creo que se podría decir que yo soy mi
conciencia, puesto que si no estoy consciente no estoy aquí. Ahora
bien, ¿no es la conciencia nada más que lo que acaba de describir,
que incluye el pensamiento, las emociones, la intención? - K.:
... la intención, las aspiraciones... - D. B.: ...
recuerdos... - K.: ... recuerdos, creencias, dogma s, los
rituales que se celebran, todo eso, como un ordenador que ha sido programado.
- D. B.: Sí, todo el mundo estaría de acuerdo en
que eso ciertamente está en la conciencia, pero muchos sentirían
que significa algo más, que la conciencia puede extenderse más
allá de eso. - K.: Vamos a investigarlo. El contenido
de la conciencia constituye la conciencia. - D. B.: Me
parece que eso requiere cierta aclaración. El uso corriente de la palabra
"contenido" es muy diferente. Cuando se dice que el contenido de
un vaso es agua, el vaso es una cosa y el agua es otra. El vaso contiene el
agua, de modo que la palabra "contenido" sugiere que algo lo contiene.
- K.: Muy bien, la conciencia está constituida por todo
lo que ha recordado: creencias, dogmas, rituales, nacionalidades, miedos,
placeres, dolor. - - D. B.: Sí, ahora bien, si todo
eso estuviese ausente, ¿no habría conciencia alguna? - K.:
No tal como la conocemos. - D. B.: ¿Pero seguiría
existiendo cierto tipo de conciencia? - K.: Un tipo totalmente
distinto. - D. B.: Bueno, entonces me parece que lo que usted
quiere decir en realidad es que la conciencia, tal como la conocemos, está
constituida... - K.: ... es el resultado de las múltiples
actividades del pensamiento. El pensamiento ha constituido mi conciencia:
las reacciones, las respuestas, los recuerdos, las extraordinarias complejidades
y sutilezas; todo eso es, constituye la conciencia. - D. B.:
Tal como la conocemos. - K.: Tal como la conocemos. [...]
- D. B.: Pero me parece que usted está tratando de decir
que la conciencia no es una entidad de carácter individual. - K.:
Eso es. - D. B.: El cuerpo es una entidad que está
dotada de cierta individualidad. - K.: Todo eso parece
estar muy claro. - D. B.: Puede que esté claro, pero
creo que... - K.: Su cuerpo es diferente del mío,
tengo un nombre distinto al suyo. - D. B.: Bueno, somos diferentes.
Aunque hechos de material parecido, éste es diferente: no podemos intercambiar
cuerpos porque las proteínas de un cuerpo no son compatibles con las
del otro. Ahora bien, muchas personas sienten lo mismo respecto a la mente,
aduciendo que hay una especie de química entre las personas que puede
resultar compatible o incompatible. - K.: Pero si profundiza
más en la cuestión, la conciencia es compartida por todos los
seres humanos. - D. B.: Sí, pero la sensación
es que la conciencia es individual y que es transmitida, por así decirlo...
- K.: A mi entender, eso es una ilusión, porque nos estamos
ateniendo a algo que no es verdad. - D. B.: Bueno, ¿quiere
usted decir que hay una sola conciencia de la humanidad? - K.:
Es una sola cosa. - D. B.: Es una sola cosa. Eso es importante,
porque si es un gran número o una sola es una cuestión crucial.
- K.: Sí. - D. B.: Ahora bien, pudiera
ser que hubiese muchas personas que se estuvieran comunicando y creando la
unidad más grande. ¿O cree usted que es una sola conciencia
desde el principio? - K.: Es una sola desde el principio.
- D. B.: Y la sensación de existir por separado es una
ilusión, ¿verdad? - K.: Eso es lo que estoy
diciendo una y otra vez. Eso parece ser sumamente lógico y sensato;
lo otro es una locura. [Diálogos con Krishnamurti].